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dc.contributor.authorGronemeyes, Jorge
dc.contributor.authorYáñez, Alonso
dc.contributor.authorVásquez, Vanessa
dc.date.accessioned2019-05-09T14:58:00Z
dc.date.available2019-05-09T14:58:00Z
dc.date.issued1997-09-02
dc.identifier.otherGM/JG/TS/1997;C9
dc.identifier.urihttp://repositorio.cultura.gob.cl/handle/123456789/5034
dc.description.abstractTres artistas provenientes de Valparaíso con una propuesta que se apoderó un poco del sistema portuario y que mostró técnicas distintas de resolución visual, “ocuparon” la Galería Gabriela Mistral, entonces del Departamento de Programas Culturales de la División de Cultura del Ministerio de Educación. Jorge Gronemeyer, Vanessa Vásquez y Alonso Yáñez realizaron un trabajo con características propias de productividad. Lo que más los unió fue la forma de montaje. Ellos ocupan mucho la idea del rompecabezas, segmentación que conforman un todo y que a la vez se pueden separar, pasando a ser otras cosas independientes. Con respecto al sentido de la muestra, los artistas señalaron que es algo común entre los tres la pertenencia a un mismo sitio regional y territorial; sin estar adscritos a ninguna tradición. “Tomamos eso y nos apropiamos de la idea de puerto, de lo que son estas transferencias de productos, mercaderías y el sistema de trabajo utilizado en éste. Y nuestra inserción en este punto es a través de los sitios portuarios, donde el destino de cada carga se localiza”. “El cuerpo como soporte de paisaje; la materia orgánica casi considerada como fotografía forense o serigrafía envasada: el traslado de la noción de baño aséptico y lleno de baldosas, a la Galería y los procesos de producción artística considerados como sistema e investigación, caracterizan a este conjunto de obras que producen reacciones para nada complacientes, pero llenas de significado”, señaló Luisa Ulibarri, entonces jefa de Departamento de Programas Culturales y Directora de la Galería Gabriela Mistral. Los trabajos de estos tres artistas se descalzan de las variantes del paisajismo, del objeto y del registro fotográfico, revisando sus modalidades de producción en la región, según el investigador Alberto Madrid. En el caso de Gronemeyer, señaló que su obra se opone al tipo de fotografía de registro documental con connotación estética por una mirada más compleja respecto de la utilización del soporte fotográfico, entendido éste como elemento para la producción de la obra. Agrega que esto mismo sucede con Yañez, quien replantea la tradición del objeto en la región. “Si bien utiliza la práctica recolectora, su condicionamiento está en los límites que se pone para el uso de los materiales, procesualidad y montaje. En tanto que Vásquez lleva el género paisaje al grado cero, alejándose de la carga icónica de la pintura marinerista, por la figura del poro como juego semántico de puerto y de la superficie pictórica, pero abordada en relación al puerto por la noción de tráfico”. LOS TRABAJOS La obra de Gronemeyer contempló el montaje de 45 fotografías de ombligos que aglomeró en un orden como de nichos y que al no tener identificación cada una de ellas pasaban a tener una actitud anónima. Su trabajo va orientado directamente a lo que es la identidad y como trabajo de taxonomía es netamente de identidad y de coleccionista. “Aquí el concepto fotografía está tomado como medio artístico y por lo tanto debe tener un concepto artístico de base, eso es lo que me interesa”, enfatizó. En tanto que el trabajo de Vanessa Vásquez va relacionado directamente con la pintura y tiene mucho que ver con lo que pueden ser las veladuras tanto pictóricas como las que salen del cuerpo. Ella llevó la noción de baño a la Galería, ocupando la primera sala y cubriendo sus paredes con azulejos. Para ello utilizó como material el saco harinero de polietileno, que iba pintando y luego pegó al muro a manera de azulejo. “Lo que pasa, dice, es que trabajo en dos planos, uno que es el de archivo y el otro que es el pictórico. En este último es donde trabajo de esta manera y con materiales muy baratos y accesibles”. En el plano de archivo tenía fotografías de choques y en esta ocasión puso un choque registrado en una foto de diario y con ella cubrió muy sutilmente a tamaño natural los azulejos. El trabajo de Alfonso Yáñez consistió en una muestra de 60 bolsas selladas al vacío, con colas de caballo trenzadas y prensadas dentro de éstas, que estaban colgadas a modo de dispensadores de supermercado. Las bolsas llevaban impresas serigrafías que conformaban las figuras geométricas de los distintos cráneos y caídas de pelos, con sus mismas geometrías de ondulados, rizados, curvos y lisos. “Son diagramas de las conformaciones geométricas. En el trabajo propongo un sistema de un proceso, que se llama caudotomía, pasado a un procedimiento más técnico e industrial como un producto. Este es el resultado del método de obra y de trabajo que utilizo”. También hizo alusión al sistema de embalaje y disposición de la carga en los sitios portuarios.es
dc.language.isoeses
dc.publisherGalería Gabriela Mistrales
dc.relation.ispartofseriesGM/JG/TS/1997;C9
dc.subjectGalería Gabriela Mistrales
dc.subjectJorge Gronemeyeses
dc.subjectAlonso Yáñezes
dc.subjectVanessa Vásquezes
dc.subjectinstalación (exhibición)es
dc.titleTres Sitioses
dc.typeOtheres


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